Poner precios
La señal que sostiene la reserva
Al terminar tienes decidido cuánto pedir de señal, qué se devuelve y en qué plazo, el mensaje exacto que la pide, y el recordatorio que cubre lo que la señal sola no arregla.
Alguien reserva una mesa para las nueve, una revisión del coche el jueves a las once, o cuarenta minutos de tu agenda para una consulta. Bloqueas ese hueco: no coges a nadie más para esa hora. Llega el día y no aparece. No avisa, no cancela. Simplemente no está.
Ese hueco ya no lo vendes. No es solo la cita perdida: es el género que preparaste, la mesa que reservaste, la hora que le negaste a otro cliente que sí habría venido.
No puedes controlar que alguien cambie de planes. Sí puedes controlar que, si los cambia, no te enteres tarde y sin nada a cambio del hueco perdido.
Una señal no es desconfianza, es un compromiso
Pedir un pago antes de confirmar la cita suena a que desconfías del cliente. Es lo contrario: es lo que convierte un "a ver si me paso" en una decisión ya tomada. Quien paga diez euros por adelantado ya ha elegido venir; quien solo dice "vale, ahí estaré" por WhatsApp no ha comprometido todavía nada.
La señal no sustituye a la confianza, la construye desde el primer minuto: el cliente ve que la cita se toma en serio a los dos lados, no solo al suyo.
Cuánto pedir según lo que cuesta el hueco
El importe no sale de una tabla general: sale de lo que pierdes tú si el hueco queda vacío. Cuanto más preparas para esa cita -- género comprado, tiempo bloqueado, material reservado -- más alto debe ser lo que pides por adelantado.
La regla es simple: si el hueco se llena con nada más que tu tiempo, un quince por ciento basta para que la reserva pese. Si además compras, preparas o reservas algo que no puedes usar con otro cliente, sube la señal hasta cubrir eso.
Qué se devuelve y cuándo
- Se queda contigo cancele o no cancele
- Fácil de explicar en una sola frase
- Frena también a quien cancela con buen motivo y con aviso
- Se devuelve si cancela con 24-48 horas de margen
- El cliente reserva sin miedo a perder el dinero por un imprevisto real
- Exige fijar el plazo y cumplirlo siempre igual, sin excepciones a mano
Cual elijo: Para la mayoría de citas y reservas, la reembolsable con plazo: el cliente reserva más tranquilo y tú sigues protegido si cancela tarde. Reserva la no reembolsable para lo que ya has comprado o preparado para él en concreto -- un encargo, un montaje, un material que no reutilizas con otro.
Cómo lo montas, sin complicarte
La señal se pide en el mismo mensaje donde confirmas la cita, no antes de saber si hay hueco ni días después. El enlace de pago, la fecha, la hora y la frase de la política van todos juntos, en el primer mensaje.
Un recordatorio automático el día antes reduce más huecos vacíos que cualquier señal por sí sola: a quien se le olvidó, lo devuelve a la agenda; a quien va a cancelar, le da tiempo de avisar dentro del plazo y recuperar su dinero. La señal cubre lo que el recordatorio no arregla: el que decide no venir y no dice nada.
En Yodai tus clientes piden hora desde tu web y tú confirmas desde el panel. Mira cómo funcionan las reservas online para tu negocio.
- Un importe de señal decidido según lo que pierdes tú si el hueco queda vacío
- Una política de devolución con plazo fijo, escrita en una sola frase
- El mensaje que pide la señal, con el enlace y la política juntos
- Un recordatorio automático el día antes, para lo que la señal sola no arregla
Cuenta a qué te dedicas y esta tarde tienes web
Lo dices en una línea, como se lo dirías a un cliente, y te sale publicada. Gratis y sin tarjeta.
Crear mi web gratis