Reserva de sesión con los huecos reales
El paciente elige día y hora entre lo que de verdad está libre. Sin dobles reservas y sin llamadas mientras tienes a alguien en la camilla: la agenda se actualiza sola.
El paciente ve tus huecos libres y se apunta a una sesión desde el móvil, también un domingo. Tú lo ves en la agenda, el recordatorio sale solo el día antes y el bono de cinco sesiones se cobra entero al reservar. Cuentas tu consulta en una frase y Yodai la publica hoy.
Crear la web de mi consultaGratis y sin tarjeta. El plan de pago se elige después, si hace falta.

Una web de fisio no es una web de escaparate con un teléfono al pie. Es la agenda, los tratamientos con su precio y su duración, y el cobro del bono, en el sitio donde el paciente ya te busca.
El paciente elige día y hora entre lo que de verdad está libre. Sin dobles reservas y sin llamadas mientras tienes a alguien en la camilla: la agenda se actualiza sola.
Sesión de 30 o de 60 minutos, punción seca, suelo pélvico, recuperación deportiva. Cada uno con su precio y el tiempo que ocupa, para que la agenda cuadre y nadie reserve media hora para un tratamiento de una.
Bono de 5 o de 10 sesiones como un producto más: precio, cobro con tarjeta o Bizum y el dinero en tu cuenta antes de la primera sesión. Lo que aprendimos vendiendo bonos está en el blog, abajo.
Automático, por WhatsApp. Es la diferencia entre una tarde con dos huecos vacíos por olvido y una tarde llena.
«¿Tratáis lumbalgias?» «¿Cuánto es la primera sesión?» «¿Tenéis hueco el jueves?» Contesta con tus tratamientos, tus precios y tus huecos, y te deja la cita anotada para que la confirmes.
Alta en Google y ficha del negocio con horario, teléfono y mapa, para salir cuando alguien busca «fisio cerca de mí» o «fisioterapeuta» y el nombre de tu barrio.
Una frase, como se lo dirías a un paciente nuevo: qué tratas, dónde estás, a qué hora abres. Tratamientos y precios si los tienes a mano; si no, se ponen después.
En minutos está viva en tuconsulta.yodai.ai, con tus textos, tus tratamientos, un hueco para el número de colegiado y fotos hechas por la IA si todavía no tienes las tuyas.
Desde el panel, en el móvil: horario real, la duración de cada sesión, festivos y el número donde contesta el bot. Lo que tocas se publica al momento.
Del blog de Yodai: decisiones que tomamos montando la agenda y el cobro de bonos, y por qué.

Al vender un bono fijas precio, cobro y fecha límite de una vez, y siempre sabes cuántas sesiones le quedan a cada cliente.
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Sabes cuánto te cuesta cada sesión y fijas el descuento del bono según lo que te ahorra el prepago, no según un número que suena bien.
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Al terminar tienes decidido qué huecos se reservan solos y cuáles reservas tú a mano, y el mensaje escrito que confirma la cita sin que nadie tenga que llamar.
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Un formulario de reserva solo necesita lo mínimo para confirmar la cita; todo lo demás se pide después, cuando el cliente ya está dentro.
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Tienes decidido cuánto pedir de señal, qué se devuelve y en qué plazo, el mensaje que la pide, y el recordatorio que cubre lo que la señal no arregla.
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Que la ficha de Google, no la web, es lo primero que hay que dejar impecable y con reseñas reales para aparecer cuando alguien busca cerca.
Leer →Precios, cobros, reservas y cómo te encuentran. Escritos para negocios pequeños.
Ir al blog →Y cada pieza, explicada por dentro: las reservas online, el bot de WhatsApp y la tienda online.
Reserva nueva para el jueves a última hora. Nadie contestó: lo hizo el bot.
La paciente ya está en la puerta. Le llegó ayer a las 19:00.
Bono de cinco sesiones cobrado. Tarde cubierta, cero llamadas.
Cuenta a qué te dedicas y esta tarde tienes web. Gratis y sin tarjeta.
Tres planes, sin permanencia. Se empieza por el gratis y se cambia desde el panel el día que la agenda pida más.
Web publicada en tu subdominio, editor para cambiar textos y fotos, tratamientos sin límite, reservas con recordatorio por correo, cobros con tarjeta y Bizum, botón de WhatsApp y formulario de contacto.
Todo lo de Gratis, y además: bot de WhatsApp que anota citas, dominio propio a tu nombre, la web sin la marca de Yodai y alta en Google.
Todo lo de Pro, hasta 5 negocios con su propia web, tu equipo con acceso a pedidos y reservas, y atención por teléfono.
No. Cuentas tu consulta en una frase y Yodai la construye y la publica. Después cambias tratamientos, precios, horario y fotos desde el panel, en el móvil, sin tocar código.
Ve los huecos libres de verdad, elige día y hora, deja su nombre y un teléfono o correo, y confirma. La sesión queda en tu agenda y recibe un recordatorio automático el día antes. La reserva, con recordatorio por correo el día antes, va incluida desde el plan gratis.
Sí. El bono es un producto más de tu catálogo, con su precio: el paciente lo paga con tarjeta o Bizum y el dinero entra en tu cuenta de siempre.
A cada tratamiento le pones su duración, y la agenda solo ofrece huecos que caben. Una sesión de una hora no cabe en un hueco de media.
Sí, con tus tratamientos, tus precios y tu horario, y te deja las citas anotadas para que las confirmes. No inventa precios ni huecos. Cuando el paciente pide hablar con una persona, te pasa la conversación.
Sí. Con el plan Negocio tu equipo entra al panel con su propio acceso para ver pedidos y citas, y llevas hasta 5 consultas, cada una con su propia web.
Sí. En el plan Pro el dominio queda a tu nombre y la web no lleva la marca de Yodai. Los textos, las fotos y el número de colegiado los cambias tú cuando quieras.
La misma agenda, el mismo cobro y el mismo bot, contados para cada consulta.



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