
Si vendes cosas
Tienda, floristería, taller. Catálogo con precio, carrito y recogida en tienda. El stock baja solo cuando alguien compra, y el pedido llega con el nombre y el teléfono.
Precios, Google, cobros y WhatsApp: lo que hay que decidir en cada caso y por qué. Sin teoría, con el criterio que usamos nosotros.
Lo que más nos preguntan y lo que menos se habla. Qué cobrar, cómo enseñarlo en la web y cómo subirlo sin perder a los de siempre.
Que el chat cierre la venta solo, sin que tengas que estar pegado al móvil esperando a contestar.
Cada campo de más en el formulario es una reserva perdida
5 min de lecturaUn enlace externo pierde citas que el chat ya tenía ganadas
5 min de lecturaUn mensaje escrito confirma la cita mejor que una llamada
4 min de lecturaUn pedido que nace en dos sitios acaba perdido en uno
4 min de lecturaTres botones iguales logran que nadie toque ninguno
4 min de lecturaLas mismas cinco preguntas llegan cada semana, ya respondidas
4 min de lecturaContestar el precio a mano cien veces al día te agota
4 min de lecturaIgnorar las tres señales de aviso cuesta un cliente enfadado
4 min de lecturaEscribir en el momento equivocado hace que te silencien
4 min de lecturaTres tramos al día bastan para parecer siempre disponible
4 min de lectura
Tienda, floristería, taller. Catálogo con precio, carrito y recogida en tienda. El stock baja solo cuando alguien compra, y el pedido llega con el nombre y el teléfono.

Peluquería, fisio, clínica, fotógrafo. Agenda con los huecos reales, señal cobrada al reservar y recordatorio el día antes para que no se olvide la cita.
¿Quién escribe?
Cada artículo sale de una duda real de precios, WhatsApp o Google, no de un temario armado antes de tiempo.
Cómo elegimos los temasEl cobro, el bot de WhatsApp y la ficha de Google no los leímos en ningún sitio: los montamos nosotros para Yodai.
Qué cuentan quienes lo probaronNada de jerga de marketing ni de programador. Si hace falta una palabra rara, se explica en la misma frase.
Preguntas frecuentes

Una línea. Nada de rellenar fichas: lo dices como se lo dirías a un cliente y en unos minutos tienes la web publicada.
Llega escrita, con tus servicios y tus precios puestos. Tú corriges lo que no cuadre y cambias las fotos por las tuyas.
Activa tarjeta o Bizum y la agenda con señal. Es gratis y sin tarjeta: pagas cuando tu web empiece a facturar.
¿Y si todavía no tienes web?
Escribes en cuatro líneas a qué te dedicas y sale tu web con tus textos, tus fotos y tu catálogo.
Sin programar y sin plantillas que rellenar. Si ya tienes una web vieja, se puede traer el contenido y seguir desde ahí.Carrito, señales y enlaces de pago para el chat: el dinero entra en tu cuenta desde el primer día.
Tarjeta y Bizum, con el aviso del pedido en tu móvil. No hay que montar una tienda aparte ni contratar nada más.Precios, horarios y fotos los cambias tú desde el móvil, en el mismo panel de los artículos.
Sin llamar a nadie, sin esperar presupuesto y sin que se rompa nada. Lo que tocas se publica al momento.