Cita discreta, sin llamar
El paciente elige día y hora entre tus huecos libres y deja su nombre y un teléfono o correo. El motivo de la consulta no se pide: si quiere contarlo, hay un hueco para escribirlo, y si no, no.
Pedir la primera cita cuesta. Por eso la web la pone fácil: el paciente ve tus huecos, elige uno y deja solo su nombre y un teléfono. Sin llamar, sin explicar el motivo a nadie, con el precio de la sesión a la vista. Cuentas cómo trabajas y Yodai publica la web hoy.
Crear la web de mi consultaGratis y sin tarjeta. El plan de pago se elige después, si hace falta.

Quien busca psicólogo quiere saber tres cosas antes de dar el paso: cómo trabajas, cuánto cuesta y si puede pedir cita sin hablar con nadie. La web contesta las tres.
El paciente elige día y hora entre tus huecos libres y deja su nombre y un teléfono o correo. El motivo de la consulta no se pide: si quiere contarlo, hay un hueco para escribirlo, y si no, no.
Primera sesión, sesión individual, sesión de pareja, sesión a distancia. Cada una con su precio y su duración. Quien ve el precio antes, no tiene que preguntarlo por teléfono.
Bono de 4 o de 8 sesiones como un producto con su precio, pagado con tarjeta o Bizum. El dinero entra en tu cuenta antes de la primera sesión del bono.
Automático, por WhatsApp. En terapia el hueco vacío por olvido se paga dos veces: el tuyo y el del paciente que no lo tuvo.
«¿Hacéis terapia online?» «¿Cuánto cuesta la primera sesión?» «¿Tenéis hueco por la tarde?» Contesta con tus servicios, tus precios y tus huecos, y te deja la cita anotada para que la confirmes. Lo que no has puesto, no lo inventa.
Alta en Google y ficha del negocio con horario, teléfono y mapa, para salir cuando alguien busca «psicólogo» y el nombre de tu barrio, o «psicólogo online».
Qué tratas, con quién trabajas (adultos, adolescentes, parejas), si atiendes en consulta o a distancia, y dónde estás. Los precios si los tienes decididos; si no, se ponen después.
En minutos está viva en tuconsulta.yodai.ai, con tus textos, tus servicios, un hueco para el número de colegiado y fotos hechas por la IA si prefieres no poner la tuya todavía.
Desde el panel, en el móvil: horario real, duración de cada sesión, festivos y el número donde contesta el bot. Lo que tocas se publica al momento.
Del blog de Yodai: decisiones que tomamos montando la reserva, el precio y los datos que se piden, y por qué.

Un formulario de reserva solo necesita lo mínimo para confirmar la cita; todo lo demás se pide después, cuando el cliente ya está dentro.
Leer →
Al terminar tienes decidido qué huecos se reservan solos y cuáles reservas tú a mano, y el mensaje escrito que confirma la cita sin que nadie tenga que llamar.
Leer →
Aprendes a contar a mano lo que WhatsApp esconde, para no tocar ni apagar algo que en realidad está funcionando.
Leer →
Si tu precio es siempre el mismo, va en la ficha sin rodeos; si depende del caso, das un rango y un ejemplo real, nunca un silencio.
Leer →
Al vender un bono fijas precio, cobro y fecha límite de una vez, y siempre sabes cuántas sesiones le quedan a cada cliente.
Leer →
Que tu agenda online bloquee exactamente las horas en que no puedes atender: ni más, ni menos.
Leer →Precios, cobros, reservas y cómo te encuentran. Escritos para negocios pequeños.
Ir al blog →Y cada pieza, explicada por dentro: las reservas online, el bot de WhatsApp y la tienda online.
Hueco del jueves a las 18:00, con nombre y teléfono. Sin llamar.
El bot responde sobre terapia a distancia y precio. Cita anotada.
Dos primeras citas nuevas y un bono de cuatro sesiones cobrado.
Cuenta cómo trabajas y esta tarde tienes web. Gratis y sin tarjeta.
Tres planes, sin permanencia. Se empieza por el gratis y se cambia desde el panel el día que la agenda pida más.
Web publicada en tu subdominio, editor para cambiar textos y fotos, servicios sin límite, reservas con recordatorio por correo, cobros con tarjeta y Bizum, botón de WhatsApp y formulario de contacto.
Todo lo de Gratis, y además: bot de WhatsApp que anota citas, dominio propio a tu nombre, la web sin la marca de Yodai y alta en Google.
Todo lo de Pro, hasta 5 negocios con su propia web, tu equipo con acceso a pedidos y reservas, y atención por teléfono.
Nombre, un teléfono o un correo, día y hora. El motivo de la consulta no se pide; hay un hueco por si el paciente quiere escribir algo, y puede dejarlo vacío. Cuantos menos datos, más citas se terminan.
Sí. La cita se reserva igual, entre tus huecos. La sesión la haces con la herramienta de videollamada que ya uses; en el servicio escribes cómo la haces y cuánto cuesta.
La primera sesión puede ser un servicio con precio que el paciente paga con tarjeta o Bizum al reservar.
Sí, con tus servicios, tus precios y tu horario, y te deja las citas anotadas para que las confirmes. No inventa precios ni huecos. Cuando la persona pide hablar contigo, te pasa la conversación.
Sí. La web lleva textos que cambias desde el panel: número de colegiado, formación, enfoque y con quién trabajas. Es lo primero que mira quien compara dos consultas.
Con el plan Negocio tu equipo entra al panel con su propio acceso para ver citas y pedidos, y llevas hasta 5 centros, cada uno con su propia web.
Sí. En el plan Pro el dominio queda a tu nombre y la web no lleva la marca de Yodai.
La misma agenda, el mismo cobro y el mismo bot, contados para cada consulta.



¿Tu consulta está en México? Mira la versión con precios y cobros de allá →