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Poner precios

El bono de cinco sesiones se cobra entero y caduca

Al vender un bono fijas precio, cobro y fecha límite de una vez, y siempre sabes cuántas sesiones le quedan a cada cliente.

Yodai · · 4 min de lectura

una tarjeta de sellos con dos ya gastados, el bono de sesiones

Tienes un cliente que viene cada semana. Te pregunta si hay bono. Tú no sabes qué contestar.

Te preocupa cobrar cinco sesiones de golpe y que luego solo venga a dos, y que te toque discutir una devolución. Pero si sigues cobrando sesión a sesión, ese mismo cliente puede dejar de venir cualquier semana sin avisar, y el hueco que le reservabas se queda vacío y sin cobrar.

El bono no es un favor que le haces a un buen cliente. Es un pacto: él paga antes de saber si le van a ir bien las cinco sesiones, tú te comprometes a guardarle el hueco. Bien montado, te da caja hoy y te quita la duda de si volverá. Mal montado, es la fuente de más discusiones de dinero que vas a tener con nadie.

Cuánto vale un bono frente a cinco sesiones sueltas

El descuento del bono compensa el riesgo que asume el cliente al pagar por adelantado. Pero si el descuento es grande, le estás regalando el margen de una sesión entera y enseñando a todo el mundo a no comprar nunca suelto.

Un 8-10% sobre el precio de la sesión suelta suele bastar para que decidirse compense. Si tu sesión suelta vale 40 euros, el bono de cinco sale a 180 euros: 36 euros la sesión, 20 de ahorro total. Ni tan poco que no se note en el bolsillo, ni tan generoso que la sesión suelta parezca un timo.

Este cálculo lo haces una vez y lo dejas fijo. No negocies el precio del bono por WhatsApp caso a caso: en cuanto un cliente sepa que hay margen, todos van a pedir el suyo.

El error caro: un bono sin fecha de caducidad
Un bono sin caducidad se convierte en una deuda que vive en tu agenda para siempre. El cliente que compró cinco sesiones en marzo se presenta en noviembre pidiendo la última, y tienes que dársela aunque ese hueco lo necesites hoy para alguien que paga ahora. Pon una fecha límite desde el primer día, tres o cuatro meses según lo habitual que sea la sesión, y dilo al vender, no cuando ya ha caducado y toca discutirlo.

Se cobra entero, no a plazos

El bono se cobra completo el día que se compra, igual que un pago entero de los que ya viste en Cómo cobrar por adelantado: cuándo el pago es tuyo desde el primer día. No tiene sentido cobrar "sesión a sesión con descuento": eso no es un bono, es una promesa que el cliente puede romper sin ningún coste, y tú vuelves a estar donde empezaste, sin saber si va a volver.

El compromiso económico es lo que convierte cinco sesiones sueltas en un bono de verdad. Si no estás dispuesto a cobrarlo entero el primer día, no vendas bono: sigue cobrando por sesión y ya está.

Qué pasa si no se las gasta todas

Decide esto antes de vender el primer bono, no cuando ya tengas uno caducado delante. Lo razonable, y lo que evita la mayoría de broncas, es que las sesiones no usadas al llegar la fecha límite se pierden: se lo dices al comprar, con la fecha escrita, y ya no es una sorpresa cuando llega.

No ofrezcas devolver el dinero de las sesiones sobrantes. Si empiezas a devolver, el bono deja de ser un compromiso y vuelve a ser una sesión suelta con pasos extra. Lo único que sí conviene ofrecer es una prórroga corta, de un mes, si el cliente te avisa antes de que caduque y tiene un motivo real, como un viaje o una baja.

Cómo se describe el bono en el catálogo
Bono 5 sesiones de fisioterapia, 180 € (36 €/sesión), Válido 4 meses desde la fecha de compra. Las sesiones no usadas al vencer el plazo no son reembolsables. Cada sesión se reserva por WhatsApp o desde el panel.
Darlo de alta sin complicarte
  1. 1Alta como producto propio
    El bono va en el catálogo como un producto independiente, con su propio precio y su propia ficha, no como una casilla marcada dentro de la sesión suelta.
  2. 2Sesiones y caducidad, en la ficha
    Cuántas sesiones trae y hasta cuándo vale se escribe donde el cliente lo lee antes de pagar, no se explica después por WhatsApp.
  3. 3Un sitio fijo para la cuenta
    Decide antes del primer bono dónde vas a anotar las sesiones usadas de cada cliente: un cuaderno, una hoja, o el hilo de WhatsApp de esa persona. Da igual cuál, pero que sea siempre el mismo.
  4. 4Avisar cuando queda una
    Cuando a alguien le queda la última sesión del bono, díselo tú antes de que la use, para que decida si renueva sin que se te caduque el hueco de la agenda.

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Lo que te llevas
  • Un bono es un producto propio en el catálogo, no una promesa de palabra
  • Precio con 8-10% de descuento sobre la sesión suelta, fijo, no negociable caso a caso
  • Fecha de caducidad puesta y dicha desde el primer día, sin devolución de lo no usado
  • Cobro entero al comprar, igual que cualquier pago por adelantado
  • Un sitio fijo, el mismo siempre, para saber cuántas sesiones le quedan a cada cliente

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