Primera consulta con precio, sin tener que preguntar
Primera consulta, revisión, consulta a distancia. Cada una con su precio y su duración. Quien ve el precio antes de escribir, escribe para reservar, no para preguntar.
La primera consulta con su precio a la vista, la cita que se reserva sola con recordatorio y el plan de tres meses cobrado antes de la primera revisión. Sea en tu consulta o a distancia, la cita es la misma. Cuentas a qué te dedicas y Yodai publica la web hoy.
Crear la web de mi consultaGratis y sin tarjeta. Pagas cuando la web ya te ha traído pacientes.

Lo que un paciente quiere saber antes de pedir cita: cuánto cuesta la primera consulta, qué incluye un plan y cómo se hace el seguimiento. Y lo que tú necesitas: que la cita entre sola y el plan esté cobrado.
Primera consulta, revisión, consulta a distancia. Cada una con su precio y su duración. Quien ve el precio antes de escribir, escribe para reservar, no para preguntar.
Plan mensual, plan de tres meses, bono de cuatro revisiones: productos con su precio, cobro con tarjeta o Bizum y el dinero en tu cuenta antes de la primera revisión.
El paciente elige día y hora entre lo que está libre. Si haces consulta presencial y a distancia, la agenda es una sola: no se te cruzan.
Automático, por WhatsApp. En una consulta de seguimiento el olvido es la primera causa de hueco vacío; el recordatorio lo corta.
«¿Hacéis consulta online?» «¿Cuánto es la primera visita?» «¿Trabajáis con deportistas?» Contesta con tus servicios y tus precios, y te deja la cita anotada para que la confirmes.
Alta en Google y ficha del negocio con horario, teléfono y mapa, para salir cuando alguien busca «nutricionista» y el nombre de tu ciudad.
Qué haces, para quién y dónde estás. Con tus servicios y precios si los tienes a mano; si no, se ponen después desde el panel.
En minutos está viva en tuconsulta.yodai.ai, con tus textos, tus planes, un hueco para el número de colegiado y fotos hechas por la IA si aún no tienes las tuyas.
Desde el panel, en el móvil: horario real, duración de cada consulta, la cuenta donde cobras y el número donde contesta el bot. Lo que tocas se publica al momento.
Del blog de Yodai: decisiones que tomamos montando el precio, la cita y el cobro por adelantado, y por qué.

Si tu precio es siempre el mismo, va en la ficha sin rodeos; si depende del caso, das un rango y un ejemplo real, nunca un silencio.
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Sabrás en qué encargos pedir el 100% antes de empezar y en cuáles repartir el cobro, con el texto exacto para pedirlo sin que suene a desconfianza.
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Al vender un bono fijas precio, cobro y fecha límite de una vez, y siempre sabes cuántas sesiones le quedan a cada cliente.
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Automatiza las preguntas que se repiten cada día en tu WhatsApp y reserva tu tiempo para el momento en que el cliente ya está listo para comprar.
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Al terminar tienes decidido qué huecos se reservan solos y cuáles reservas tú a mano, y el mensaje escrito que confirma la cita sin que nadie tenga que llamar.
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Sales sabiendo qué tres datos no debes inventar nunca en tu web, precio, reseñas y promesas, y qué escribir en su lugar sin perder ni un cliente por ello.
Leer →Precios, cobros, reservas y cómo te encuentran. Escritos para negocios pequeños.
Ir al blog →Y cada pieza, explicada por dentro: las reservas online, el bot de WhatsApp y la tienda online.
Seguimiento a distancia: el bot da el precio y anota cita para el miércoles.
Plan de tres meses comprado desde el móvil: cobrado, y en tu panel.
«¿Cuánto cuesta la primera consulta?», contestado con tu precio real, 4 veces.
Cuenta a qué te dedicas y esta tarde tienes web. Gratis y sin tarjeta.
Tres planes, sin permanencia. Se empieza por el gratis y se cambia desde el panel cuando la web ya está trayendo consultas.
Web publicada en tu subdominio, editor para cambiar textos y fotos, servicios sin límite, reservas con recordatorio por correo, cobros con tarjeta y Bizum, botón de WhatsApp y formulario de contacto.
Todo lo de Gratis, y además: bot de WhatsApp que anota citas, dominio propio a tu nombre, la web sin la marca de Yodai y alta en Google.
Todo lo de Pro, hasta 5 negocios con su propia web, tu equipo con acceso a pedidos y reservas, y atención por teléfono.
Sí. La cita se reserva igual: día y hora entre tus huecos. Dónde se hace la consulta, en tu despacho o por videollamada con la herramienta que ya uses, lo decides tú y lo escribes en el servicio.
La primera consulta puede venderse como un servicio con precio que el paciente paga con tarjeta o Bizum.
Son productos de tu catálogo con su precio: plan mensual, plan de tres meses, bono de revisiones. El paciente los paga en la web y el dinero entra en tu cuenta de siempre. En el blog explicamos cómo poner el precio a un bono sin restar un descuento a ojo.
Nombre, un teléfono o un correo, día y hora. Si el paciente quiere contar el motivo, puede escribirlo, pero no es obligatorio. Pedir lo justo es lo que hace que la reserva se termine.
Sí, con tus servicios, tus precios y tu horario, y te deja las citas anotadas para que las confirmes. No inventa nada que no hayas puesto. Cuando el paciente pide hablar contigo, te pasa la conversación.
Sí. En el plan Pro el dominio queda a tu nombre y la web no lleva la marca de Yodai. Textos, precios y fotos los cambias tú cuando quieras.
La misma agenda, el mismo cobro y el mismo bot, contados para cada consulta.



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