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Aparecer en Google

Lo que pasa por WhatsApp también cuenta como dato

Aprendes a contar a mano lo que WhatsApp esconde, para no tocar ni apagar algo que en realidad está funcionando.

Yodai · · 4 min de lectura

un bocadillo de conversación con dos líneas, lo que pasa por whatsapp

Miras el panel de la web de tu taller y las visitas de este mes son casi las mismas que el mes pasado. Pero has cerrado más citas que nunca: el teléfono no para, la gente escribe por WhatsApp, pregunta precio, manda foto del coche, pide hueco para el jueves. Si solo cuentas lo que ve el panel, el negocio parece parado. Y no lo está: la parte que más importa pasó por un canal que el panel no mira.

El error no es tener pocas visitas. El error es medir el negocio entero con una regla que solo mide la mitad.

El dato que sí ves y el que no

Una web cuenta lo que pasa dentro de ella: cuánta gente entra, qué páginas mira, en qué botón hace clic. Cuando alguien pulsa Hablar por WhatsApp, ese clic sí queda registrado, como cualquier otro clic de la página. Lo que pasa después de ese clic, no: la conversación, el precio que diste, si hubo cita o no. Todo eso ocurre dentro de una aplicación que tu panel de la web no ve ni puede ver.

Eso no significa que no exista ni que no cuente. Significa que hay que contarlo aparte, porque nadie lo va a contar por ti, y porque si no lo cuentas, esa parte del negocio es invisible incluso para ti mismo.

Una venta que la web nunca ve
Cliente: Hola, vi la página, ¿cuánto cuesta la revisión completa? Tú: 45 euros, incluye diagnóstico y prueba de frenos. Tengo hueco mañana a las 10 o el jueves a las 17. Cliente: Mañana a las 10 vale. Tú: Apuntado. Te mando la dirección. En tu panel de analíticas de esto solo queda un rastro: un clic en el botón de WhatsApp. La venta entera, el precio, la cita: nada de eso aparece.

Qué sí puedes contar

Hay dos cosas que sí puedes medir, y son distintas. La primera es cuánta gente llega a la puerta: el número de clics en el botón de WhatsApp, que tu panel ya cuenta como cualquier otro clic de la página. Ese número te dice si la web está convenciendo a la gente de dar el primer paso.

La segunda es qué pasa una vez que esa puerta se abre, y esa la cuentas tú, a mano, con una nota en el móvil o un papel junto a la caja. No hace falta un sistema complicado. Hace falta el hábito de apuntar un número al final del día.

Cómo llevar la cuenta sin que te lleve tiempo
  1. 1Cuenta conversaciones, no mensajes
    Al final del día apunta un número: cuántas conversaciones nuevas entraron por WhatsApp. No hace falta contar mensajes sueltos, solo hilos distintos.
  2. 2Marca cómo terminó cada una
    Cuando se cierra, anota una palabra: cita, venta, precio y silencio, o pregunta que ya respondía la web.
  3. 3Suma una vez por semana
    Un domingo cuenta cuántas de esas conversaciones terminaron en venta o cita. Ese porcentaje es tu tasa de cierre por WhatsApp.
  4. 4Compáralo mes a mes
    Si un mes cambias el texto del botón o el precio que enseñas en la web, mira si esa tasa sube o baja. Ahí ves el efecto, no en las visitas.
De cada 10 conversaciones que entran por WhatsApp
Terminan en cita o venta4conversaciones
Preguntan precio y no responden más3conversaciones
Preguntan algo que ya decía la web3conversaciones
El error caro: juzgar la web solo por las visitas
Si solo miras visitas y ves que no suben, la tentación es rehacer la web entera o apagar la publicidad que trae esas visitas. Pero si la mayoría de esas visitas terminan en un WhatsApp que cierra ventas, lo que hay que tocar no es la web: es lo que preguntas y respondes ahí dentro. Cambiar algo que funciona por mirar solo la mitad del dato es el error caro.

Lo que se repite en WhatsApp, mueve la web

Si cada semana cinco personas preguntan por WhatsApp el mismo horario o el mismo precio, esa pregunta ya debería estar en la web, no solo en tu bandeja. No para dejar de hablar con la gente, sino para que quien llegue por WhatsApp venga ya decidido y la conversación sea más corta y cierre más rápido.

Esa lista de preguntas repetidas es, sin que lo parezca, el dato más útil que te da WhatsApp. Dice qué falta en tu web antes de que nadie te lo diga en una reunión.

Lo que te llevas
  • Sabes que el clic al botón de WhatsApp es el único rastro que deja la web de esa venta
  • Tienes una forma de contar a mano cuántas conversaciones cierran y cuántas se quedan en pregunta
  • Sabes que las preguntas repetidas por WhatsApp son la lista de lo que falta añadir a la web

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