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Qué dominio comprar si todavía no tienes ninguno

Al terminar sabes qué extensión coger, qué nombre escribir y a nombre de quién queda registrado el dominio, y lo has comprado hoy aunque la web tarde semanas.

Yodai · · 5 min de lectura

una hoja con una lista, qué dominio comprar

Abres el buscador de dominios, escribes el nombre de tu negocio y la pantalla te devuelve una lista larga: el .com ya está cogido, el .es está libre, y debajo hay una docena de variantes con guiones, con "tienda" delante, con extensiones que no habías visto en tu vida. Ahí es donde mucha gente se queda parada media hora, o acaba comprando tres dominios distintos por si acaso.

Solo hay dos decisiones que importan de verdad: qué extensión y qué nombre exacto. Todo lo demás, reservar el.net "por si acaso", dudar entre diez terminaciones raras, comprar variantes que nunca vas a usar, es tiempo que no vuelve y dinero que no hace falta gastar todavía.

La extensión: menos peso del que le das

El .com es la opción que nadie tiene que pensar. Si alguien te oye por teléfono y no le dices más, escribe ".com" de memoria porque es lo que ha escrito toda su vida. Por eso, si el nombre exacto de tu negocio está libre en .com, ciérralo ahí y no sigas mirando extensiones.

Pero si vendes solo en tu ciudad, una peluquería, una clínica dental, un taller de coches, un.es funciona exactamente igual y casi siempre cuesta menos. Nadie deja de confiar en una peluquería de barrio porque su web acabe en.es en vez de.com. Para un negocio claramente español, además.es dice justo lo que eres.

.com o .es
.com
  • Lo escribe cualquiera de memoria sin que se lo tengas que deletrear
  • Funciona igual si algún día vendes fuera de España o abres a otro país
  • Es la opción que menos preguntas genera cuando lo dices en voz alta
.es
  • Casi siempre está libre aunque el .com del mismo nombre ya no lo esté
  • Cuesta menos en la mayoría de registradores
  • Deja claro que eres un negocio español, sin que haga falta explicarlo

Cual elijo: Si el nombre que quieres está libre en .com, cógelo sin pensarlo más. Si no lo está y cambiar el nombre te obliga a inventarte algo peor, coge el .es del nombre real antes que el .com con una palabra pegada delante o detrás.

El nombre: la prueba del teléfono

Antes de mirar la extensión, prueba el nombre. Dícelo en voz alta a alguien sin deletrearlo y pídele que lo escriba en el móvil. Si duda entre "k" o "c", entre poner un guión o no, entre un número y la palabra que suena igual, ese nombre te va a costar clientes durante años, no solo hoy al registrar el dominio.

La regla es simple: el nombre del dominio es el nombre de tu negocio, sin adornos. Si tu negocio se llama "Panadería Laura", el dominio que buscas es panaderialaura, no panaderia-laura, no panaderialaura2024, no tulaura. Cuantas menos decisiones tenga que tomar quien lo teclea, menos gente se pierde de camino a tu web.

Añadir palabras para que el nombre quede libre
El error más caro es este: el nombre exacto está cogido y, en vez de aceptar otra extensión, se le añaden palabras al nombre para forzar que quede libre en .com. "tiendalaura.com", "lauraonline.com", "laura-panaderia.com". Cada palabra de más es una oportunidad de que alguien lo escriba distinto y acabe en la web de otro, o en ninguna. Antes de tocar el nombre, prueba el mismo nombre exacto en .es, o en .shop si vendes online, sin inventar nada. Cambiar de extensión sale más barato, en tiempo y en confusión, que cambiar el nombre de tu negocio en el dominio.

De quién es el dominio

Si quien te está montando la web te dice "no te preocupes, ya lo registro yo", pregunta a qué correo y a nombre de quién queda. El dominio tiene que quedar registrado con tu email y tus datos, aunque sea otra persona quien pague el primer año o gestione la compra. Si el día de mañana cambias de proveedor, de diseñador o de plataforma, el dominio se viene contigo solo si la cuenta es tuya.

Es la misma lógica de fondo que escribir a tus clientes desde tu propio dominio en vez de desde un gmail: el dominio es la dirección permanente de tu negocio, y las herramientas que lo usan, la web, el correo, el WhatsApp, pueden cambiar sin que tú tengas que cambiar de nombre cada vez que cambias de proveedor.

Elegir el dominio en diez minutos
  1. 1Escribe el nombre real
    El nombre de tu negocio tal cual lo dices en voz alta, sin "tienda", sin "online", sin guiones.
  2. 2Busca el .com exacto
    Si está libre, cómpralo hoy mismo, aunque la web tarde semanas en estar lista. Un dominio libre hoy puede no estarlo la semana que viene.
  3. 3Si no está libre, prueba el .es
    Mismo nombre, sin tocar una letra. Casi siempre está libre aunque el .com ya no lo esté.
  4. 4Solo si ninguno está libre, cambia el nombre
    Una palabra distinta, nunca un guión ni un número pegado al final.
  5. 5Regístralo con tu correo
    Aunque pague o gestione la compra otra persona, la cuenta y el contacto tienen que ser los tuyos.

¿Aún no tienes nombre? Comprueba cuáles están libres con el buscador de dominios de Yodai, que es gratis.

Lo que te llevas
  • El .com si el nombre exacto está libre; el .es si no lo está y no quieres tocar el nombre.
  • El nombre del negocio tal cual se dice en voz alta, sin guiones ni palabras de relleno.
  • El dominio registrado con tu correo y tus datos, aunque lo compre otra persona.
  • Un dominio comprado hoy, aunque la web todavía tarde semanas en estar lista.

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