← Blog

Aparecer en Google

Por qué tu dominio decide si te creen

Que sepas en qué momento exacto merece la pena pasar del subdominio gratuito a tu propio dominio, y qué cambiar el mismo día para que no se note la transición.

Yodai · · 5 min de lectura

una ventana de navegador con dos líneas de texto, el dominio propio frente al gratuito

Te escriben por WhatsApp preguntando si sois de fiar. Les mandas el enlace de tu web y en la barra de direcciones aparece mipeluqueria.yodai.ai. Nadie te dice nada, pero algunos no vuelven a escribir.

La pregunta no es si un dominio propio, el tuyo, sin nada delante ni detrás, tipo tunegocio.com da más confianza que uno gratuito. Claro que sí. La pregunta de verdad es cuándo te compensa pagar por él, porque al principio no hace ninguna falta y luego se nota cada día que tardas en dar el paso.

Lo primero que se juzga, antes de leer una palabra

Antes de mirar tus precios o tus fotos, el cliente mira la dirección. Es lo primero que carga el navegador y lo único que ve si le llega el enlace reenviado en un grupo de WhatsApp sin ningún contexto encima.

Un dominio con tu nombre dice "esto existe fuera de una plataforma". Un subdominio con el nombre de otra empresa detrás dice "esto lo monté hace poco y estoy probando". Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez y no pasa nada: al principio estás probando.

El subdominio no es el error, quedarte en él sí

Nadie compra un local antes de saber si el negocio tira. Con la web pasa lo mismo: el subdominio gratuito sirve exactamente para eso, para comprobar si hay pedidos antes de gastar en nada más. El error no es empezar ahí. El error es seguir ahí cuando ya tienes clientes que no te conocen de nada y deciden solo por lo que ven en la pantalla.

Subdominio gratuito o dominio propio
Subdominio (tunegocio.yodai.ai)
  • Funciona desde el minuto uno, sin pagar ni esperar nada
  • Ideal para comprobar si la idea tira antes de gastar
  • Se nota que aún no hay volumen detrás
Dominio propio (tunegocio.com)
  • Cuesta comprarlo y esperar unas horas a que apunte
  • Da la misma dirección en la web, el correo y las tarjetas
  • Solo tiene sentido si ya hay algo que enseñar: pedidos, reservas, gente preguntando

Cual elijo: Empieza en el subdominio mientras compruebas si la idea funciona. Compra el dominio en cuanto tengas el primer cliente que no te conoce de nada, porque ese es el que decide por la dirección, no por confianza previa.

Cuándo no puedes esperar más

Hay tres momentos en los que el subdominio ya te está costando dinero y conviene no darle más vueltas. El primero es cuando vas a imprimir algo: una tarjeta, un cartel, un ticket con el enlace. En papel, un subdominio largo se corta mal y se deletrea peor.

El segundo es cuando vas a pagar publicidad. Un anuncio que lleva a una dirección con el nombre de otra empresa detrás compite peor que uno que lleva directo a la tuya. El tercero es el boca a oreja: si ya te preguntan "¿cómo se escribía tu web?" más de una vez por semana, es la señal de que el nombre necesita ser solo el tuyo.

El dominio también es el correo

El dominio no es solo la web, es también el correo. hola@tunegocio.com pesa distinto que un Gmail personal cuando mandas un presupuesto o confirmas una cita. Ya hablamos de cobrar una señal al reservar y de dejar que el bot conteste el precio para que tú entres solo a cerrar: el dominio es lo que hace que esa reserva y ese precio lleguen firmados por alguien real, no por una cuenta cualquiera.

No hace falta montar el correo el mismo día que compras el dominio. Pero si vas a poner una dirección de contacto en la web, que sea la del dominio, no la personal.

Cómo pasarte sin perder lo que ya tienes
  1. 1Elige un nombre que se deletree por teléfono
    Sin guiones, sin números que sustituyen letras, sin dobles lecturas. Si tienes que explicarlo, ya has perdido diez segundos de confianza.
  2. 2Cómpralo a tu nombre, no al de un tercero
    Los datos del titular quedan registrados. Que sea el negocio o tú, no quien te lo haya gestionado.
  3. 3Apunta el DNS a Yodai y espera unas horas
    Es cambiar dónde apunta la dirección, no montar nada de cero. La web sigue siendo la misma, solo cambia el cartel de la puerta.
  4. 4Redirige el subdominio viejo, no lo borres
    Todo enlace que ya repartiste, tarjetas, publicaciones, mensajes antiguos, tiene que seguir llevando al sitio nuevo.
  5. 5Cambia el correo de contacto ese mismo día
    Es el paso que más se olvida y el que más se nota cuando alguien te escribe por primera vez.
El error caro: comprar el dominio y no tocar nada más
Pasa muy a menudo. Se compra el dominio bonito, se apunta a la web, y el correo de contacto se queda en un Gmail personal, o las tarjetas viejas con la dirección antigua siguen circulando. El cliente ve dos nombres distintos para el mismo negocio y desconfía más que si nunca hubieras comprado nada. O se cambia todo el mismo día, o no se cambia todavía.
Lo que cuesta parecer serio, comparado
Dominio propio12€/año
Tarjetas de visita35€/año
Rótulo del local150€/año

En Yodai empiezas con un buzón gratis y, cuando conectas tu dominio, escribes desde una dirección como hola@tunegocio.com. Mira cómo es el correo empresarial con tu dominio.

Lo que te llevas
  • Si aún estás probando la idea, quédate en el subdominio: no gastes en dominio todavía
  • En cuanto tengas el primer cliente que no te conoce de nada, o vayas a imprimir o pagar publicidad, compra el dominio
  • Cambia el correo de contacto al dominio nuevo el mismo día, no lo dejes para después
  • Redirige el subdominio viejo, no lo borres: todo enlace que ya repartiste tiene que seguir funcionando

Cuenta a qué te dedicas y esta tarde tienes web

Lo dices en una línea, como se lo dirías a un cliente, y te sale publicada. Gratis y sin tarjeta.

Crear mi web gratis

Te puede interesar